Artista invitada: una maníaca
Razón tenía Jaime Gil de Biedma cuando escribió su poema DE SENECTUTE, quizá el más depre de la historia:
No es el mío este tiempo
y, aunque tan mío sea ese latir de pájaros en el jardín,
(...)
no dice ya lo mismo.
Ese principio hace pensar en la pertenencia a otro siglo y, por supuesto, a otro lugar.
No es el mío este lugar.
(...)
No es el mío un nido de imitadores.
Es que no es un lugar:
es un sitio.
Cuando emocionan las palabras boira, rauxa o llum, venidas de un idioma ajeno; cuando conmueve el paisaje yermo donde se encuentran poblaciones como Campillo, Casablanca y La Junquera; cuando acoge la capital de la Argentina como a una alma que ha encontrado refugio en una vida nueva; cuando cruzar un límite fronterizo se vive como una liberación...
y, recientemente, cuando se disfruta llorando en el cine con unos cambios de escenario magistrales y se quiere viajar con unos personas a los que no se conoce de nada,
... y cuando el traíler no está a la altura de su propio largometraje,
...entonces hierve un deseo por ser de otro país.
Se siente así un desarraigo para el cual todavía no se ha inventado su adjetivo.
.

No es el mío este tiempo
y, aunque tan mío sea ese latir de pájaros en el jardín,
(...)
no dice ya lo mismo.
Ese principio hace pensar en la pertenencia a otro siglo y, por supuesto, a otro lugar.
No es el mío este lugar.
(...)
No es el mío un nido de imitadores.
Es que no es un lugar:
es un sitio.
Cuando emocionan las palabras boira, rauxa o llum, venidas de un idioma ajeno; cuando conmueve el paisaje yermo donde se encuentran poblaciones como Campillo, Casablanca y La Junquera; cuando acoge la capital de la Argentina como a una alma que ha encontrado refugio en una vida nueva; cuando cruzar un límite fronterizo se vive como una liberación...
y, recientemente, cuando se disfruta llorando en el cine con unos cambios de escenario magistrales y se quiere viajar con unos personas a los que no se conoce de nada,
... y cuando el traíler no está a la altura de su propio largometraje,
...entonces hierve un deseo por ser de otro país.
Se siente así un desarraigo para el cual todavía no se ha inventado su adjetivo.
.